Un espectáculo de camareros «sexy boys» calienta cuatro días a la semana el verano en Vigo. El «bodyshop» con nata es uno de los números más populares El termómetro del Tsunami parece el estadio de fútbol del Valencia. También lestalla todo allí dentro. En el Tsunami, el erotismo se sirve en barra, como el chorizo. La temperatura sexual sube al mismo tiempo que los fornidos camareros que sirven copas en el bar con más calentorros/as por metro cuadrado de Vigo, se suben al mostrador para trabajar.
B.R. SOTELINO