Unos cables diplomáticos obtenidos por WikiLeaks indican que un funcionario de la AIEA comunicó a las autoridades japonesas que la seguridad era obsoleta y que un seísmo fuerte supondría «un problema serio».
Akihito, en un inusual mensaje televisado, reza por la seguridad «de la mayor gente posible». El balance oficial de víctimas por el tsunami se ha elevado a 12.000 personas entre muertos y desaparecidos.
El radiólogo Eduard Rodríguez-Farré asegura que «aunque se diga que se está conteniendo, hay muchos ingenieros internacionales que aseguran que está descontrolada».
Crece el peligro nuclear en Japón. Mientras se mantiene la incertidumbre por los daños causados en la coraza del reactor 2, se produce una nueva explosión en el número 4. Tan solo quedan 50 operarios trabajando en la central. Günther Oettinger, responsable comunitario de Energía, no descarta «lo peor» en las próximas horas. El viento podría esparcir la radioactividad por todo el país. Mientras, en Alemania Merkel anuncia el cierre de las centrales anteriores a 1980. La UE hará tests de resistencia a las centrales europeas.
La desconexión afecta a «aquellas plantas que fueron construidas antes de 1980», mientras las de construcción posterior podrán continuar funcionando con normalidad.
Una nueva explosión en la central nuclear presionaba a los mercados de valores, donde en este segundo día de operaciones después del seísmo el índice Nikkei, se desplomó un 10,55 %.