El programa simula un terremoto submarino de 9,2 grados de magnitud, idéntico al que arrasó el 26 de diciembre de 2004 el norte de la isla indonesia de Sumatra.
España sigue sin contar con un sistema de alerta temprana y detección de maremotos. Aunque el riesgo es bajo, la historia recuerda que una tragedia de estas caracteríticas no sería imposible