Es el miembro de una banda a la que se le atribuyen cien asaltos en Galicia y Portugal con los que se hicieron con más de dos millones de euros de botín
Las muertes de Déborah Fernández y de Manuel Salgado, en el 2002 y en el 2004, se reactivaron judicialmente poco antes de prescribir y con muchas incógnitas sobre el recorrido que tendrán para acabar en condenas