Antonio Rodríguez, que fue rector y profesor del Seminario Mayor San José, era atendido en la residencia Nosa Señora da Guía de las secuelas tras perdonar desde el púlpito a sus agresores
Se trata de uno de los más altos honores otorgados por el Vaticano a personas «de vida intachable que han promovido de alguna forma, los intereses de la sociedad, de la Iglesia Católica y de la Santa Sede»