El aumento de la presión turística en el Principado abre la puerta a un debate político y social que todavía está por aterrizar en tierra firme: «Estamos con síntomas, pero todavía no estamos enfermos»
Los ediles apoyan el tributo «especialmente para los concejos pequeños, con gran afluencia turística» y que se ven «ahogados» por el gasto en servicios