La iniciativa ha puesto en cólera a propietarios de establecimientos hoteleros y ha sido cuestionada por legisladores en Nueva York, Québec o Ámsterdam
La compañía de vehículos compartidos usó su herramienta interna para controlar sus viajes y pretendía contratar a investigadores para indagar en su vida privada
Los taxistas recuerdan que desde su implantación en Madrid, «sólo se han producido seis denuncias y de ellas, sólo dos han sido efectuadas por policías municipales»