Acompañados por el presidente del club, José María del Nido, y del entrenador Juande Ramos, el plantel sevillista fue ovacionados por alrededor de 20.000 aficionados.
El Celta de Segunda fue más gris que el que descendió de Primera ya que sólo realizó un remate a puerta en todo el partido, aunque con el cien por cien de efectividad