Guerras, éxodos forzosos y la estigmatización son algunas de las causas para la desaparición de las lenguas, al igual que las migraciones y las mezclas de idiomas.
El sistema consiste en inyectar un gas inerte al aire de la instalación para empobrecer el porcentaje de oxígeno por debajo del índice mínimo de combustibilidad y que pueda ser compatible con la vida.