Los afectados no saben si para optar a las ayudas han de renunciar a la indemnización por los años trabajados «Só sabemos o que sale na prensa. Non coñecemos a letra pequena», dice Casiano Iglesias, un patrón que faenaba en el banco canario y que ahora preside la cooperativa Loitamar, que impulsa un grupo de 46 marineros de este caladero. «De momento no sé nada. Sólo que han comprado la flota con dinero y la han deshecho», dice el armador cangués Juan María Martínez Miniño. «É un mar de dudas», añaden varios tripulantes de la flota, preocupados porque ignoran a que les condicionará optar a las ayudas de la UE.