El Gobierno está prestando especial atención a la vigilancia del caladero del Cantábrico por el conflicto por el tren de bolos Unos 700 barcos gallegos navegan desde principios del 2000 conectados al centro de seguimiento pesquero de Madrid, que es el de mayor capacidad de Europa y uno de los primeros, en cuanto a nivel de control, a escala mundial. La simple instalación de unas pequeñas «cajas azules», que son un dispositivo de localización por GPS, ha permitido al Gobierno disponer de un mecanismo para conocer todos los datos referidos a la flota nacional: en qué aguas se encuentran los barcos y, por ejemplo, si están pescando o no en zonas prohibidas. La flota gallega lleva la mitad de las «cajas» instaladas en barcos españoles.
PALOMA ABEJÓN Corresponsal