El contencioso sobre el diseño del recinto sigue abierto tras meses de polémica entre el BNG y los socialistas No va más. Tras medio año de discusiones y propuestas la corporación viguesa rizó el rizo de los despropósitos a cuenta de la futura plaza de la Independencia. A escasos días de que se inaugure el aparcamiento subterráneo los concejales siguen discutiendo sobre el cierre o el traslado de alguna de las bocas de acceso, lo que afectaría al conjunto de la instalación. Lo sucedido ayer tuvo como protagonista al PP, que jugó con habilidad sus bazas como oposición, dejando en evidencia la división del gobierno. La ausencia de Lois Castrillo hizo el resto, al quedar en minoría el Bloque ante el PSOE.
J.F.