El Seprona de Lugo detecta cada año decenas de irregularidades urbanísticas. Las más habituales se dan en zonas de suelo rústico. Las más graves pueden conllevar penas de prisión y multas de hasta un millón de euros
La APLU espera a que los hijos cumplan los 18 años para incoar el derribo y, mientras, estudiarán la inclusión de las viviendas construidas en suelo rústico en el PXOM de Camariñas