Las calles de piedra de la ciudad albergan el Mercado Medieval con más de 250 puestos llenos de arte, oficio, experiencia y artesanía para todos los visitantes.
Desde el Ministerio de Educación se ha solicitado la suspensión cautelar, al entender que «incumple la normativa básica del Estado, porque perjudicaría a los alumnos».