Las clarisas del convento de Belorado abandonaron la Iglesia Católica en mayo del 2024 y renegaron del Papa Francisco, abrazando las tesis de un falso obispo. Tras excomulgarlas, el Arzobispado de Burgos intenta desahuciarlas del monasterio en el que todavía viven. Ellas han montado un restaurante en Arriondas para hacer frente a sus facturas
P. A.