Desde Italia, Benedicto XVI saludó «de todo corazón» a los romeros de Santiago, donde cohabitaban quienes pedían «caña para España» con otros cantando «Yo soy español»
Entre ellas, resalta que la prescripción de esos delitos pasa de 10 a 20 años y que los abusos a discapacitados psíquicos adultos son equiparados a los de menores.