La visita del jefe del ejecutivo español se circunscribirá sólo al Vaticano y tendrá un carácter predominantemente bilateral, según precisó el embajador.
Aunque no se refirió a los casos de pederastia, pidió a los sacerdotes que «presten una particular atención ante el hecho de dedicarse a actividades que no son propias de un ministro de Jesucristo».