Según The Times, Richard Dawkins intenta que Benedicto XVI sea acusado de «crímenes contra la humanidad» y arrestado durante su próxima visita a territorio británico, en septiembre.
En 1985, el actual Papa firmó una carta en la que muestra su reticencia a que el sacerdote estadounidense Stephen Kiesle fuera expulsado de la Iglesia por pedófilo.
Según el portavoz del Vaticano, hace falta «seguir actuando con decisión y veracidad con los procedimientos correctos del juicio canónico hacia los culpables».