Según el portavoz del Arzobispado de Múnich, Ratzinger autorizó que un sacerdote acusado de abuso a menores hiciera labor pastoral en la capital bávara. El Vaticano lo desmiente.
La Policía investiga a un «gentil hombre» del Papa y a un cantante nigeriano de un coro de San Pedro, a quienes la Santa Sede castiga de forma fulminante.