La ex rehén de la guerrilla ha asegurado que había momentos en que los captores los sometían a malos tratos, pero que pese a todo intentó «vivir con dignidad».
El catedrático alaba los trabajos de restauración llevados a cabo en el Santuario y reconoce que son deudores de los realizados en 1981 por César Portela y Bar Boo
«Concedemos a menudo la entrada a nuestras iglesias para películas que tengan una finalidad o compatibilidad con el sentimiento religioso, pero no a aquellas que puedan perjudicarlo».
Así lo ha señalado en un mensaje leído por el secretario de Estado Vaticano durante la apertura de la cumbre de la ONU para la Agricultura y la Alimentación.