Completaría así una milagrosa resurrección política, después de que en 2005 el entonces jefe del Estado, Thabo Mbeki, lo destituyera de la Vicepresidencia al sospechar que había cobrado sobornos de una empresa de armas francesa en 1999.
El Comité de Derechos Humanos obliga al Penal a ofrecer a los familiares del fallecido «una reparación apropiada» por no haber informado del estado del paciente y por los daños ocasionados.