Brais, de 11 años, rompió en llanto al ver llegar a su madre al centro. Ella, feminista convencida y practicante, dice que fue de misión para enseñarle que «as nais fan cousas máis alá dos coidados»
Se destaca «su antigüedad, su continuidad a lo largo del tiempo, la originalidad de los trajes de sus personajes principales, la recuperación de danzas y rituales culturales y la diversidad de los actos que componen esta celebración»