24 nov 2000
Las diferencias económicas centran el debate sobre la fusión de Liceo y Casino
La asamblea de la entidad echa abajo la mayor parte de las alegaciones del «grupo del cocido» Cuando se toca el bolsillo, algo se mueve en el alma. Este improvisado aforismo se hizo realidad ayer en la asamblea del Liceo Marítimo, la misma en la que se sometía a votación la fusión con el Casino. El aperitivo de los sufragios llegó en forma de un largo y espeso debate sobre las alegaciones presentadas a los estatutos. Buena parte de ellas partieron del «grupo del cocido», a través del ex-presidente Manuel Camiño. Las más importantes hacían referencia a rebajas en las cuotas por conceptos como jubilaciones o traslados a otras localidades. Los socios las rechazaron, ratificando las propuestas de la directiva.