La Guardia Civil, que recogió las esculturas de Alfonso Vilar, cree que el hombre pudo colaborar con los ladrones en el ocultamiento del botín o en la búsqueda de un beneficio
El infractor, que se había dado a la fuga en un control, entregó cien euros y prometió otros 300 a su conocido, al que acabó amenazando por incumplir el pacto