PSOE y BNG hacen propósito de enmienda y se disponen a implicarse en el tejido social, abandonado en manos del PP La incontestable victoria del PP en la provincia de Ourense ha aguado el crecimiento sostenido del PSOE y el estancamiento a la baja del BNG, incluso en los concellos en los que gobiernan. Los dos partidos de oposición vivían la jornada posterior a las elecciones haciendo planteamientos de futuro, buscando las claves para frenar la mayoría absoluta del PP y mirando inexorablemente a la provincia, el granero de votos de Baltar que ha provisto con holgura, una vez más, la despensa de Manuel Fraga. Con la derrota aún fresca, tanto socialistas como nacionalistas se replantean su papel de oposición en las instituciones y reconocen la necesidad de implicarse más en la sociedad. La consigna es trabajar.
CRISTINA HUETE