La ciudad carece de una red de islas de frío pero las bibliotecas, ambulatorios, buses o centros comerciales sirven para refrescarse en los días en que se dispara el termómetro
La ciudad se ha transformado en las últimas décadas: los multicines han dado paso a las grandes salas, Rosalía de Castro ha emergido como zona de moda y el ocio nocturno se ha ido desplazando de zona