El grupo Laio, formado por músicos que tocaron con Budiño, ficha por una multinacional e inicia una gira por Norteamérica Veni, Vidi, Vinci. Así se pueden resumir los comienzos de Laio. Tras cuatro años a la sombra del gaiteiro Xosé Manuel Budiño, decidieron liarse la manta a la cabeza y probar suerte como banda autónoma. En menos de un año han fichado por una multinacional norteamericana, han grabado su primer disco y preparan su gira por América y Canadá, que comienza la próxima semana. Un futuro muy prometedor para una banda que, según admiten sus componentes, intenta «despertar sensaciones muy distintas en el que nos escucha». Laio, que hizo su presentación oficial en Madrid, se ofrece como alternativa a la música celta comercial.
REBECA MATO