29 nov 2001
Sólo un restaurante recibió orden de cierre este año por incumplir normas de sanidad
Las sucesivas inspecciones municipales en los locales nocturnos no detectaron ningún licor de «garrafón» Los hosteleros de Santiago se portan mejor que hace unos pocos años. La escandalosa situación de numerosos locales de restauración dio un giro de 180 grados en estos dos últimos años. De las seis denuncias anuales que se registraron a finales de los 90, con orden de cierre, se pasó a una sola desde que comenzó el siglo. En lo que concierne a los establecimientos nocturnos está extendido que abunda el «garrafón». Pero las inspecciones municipales no han sacado a relucir ni un solo caso. El Concello pretende firmar un convenio con la Federación de Bebidas Espirituosas para ampliar las investigaciones.