Junto a Fraga, acudieron el presidente del Parlamento, diputados y cargos públicos, mientras el PSOE decidió no ir al acto El Partido Popular escenificó con esmero la inauguración de la sede institucional de la Xunta en Vigo tras de 20 años de gobierno autonómico. Docenas de parlamentarios, concejales, alcaldes, directores xerales y todo tipo de cargos públicos arroparon a Fraga, a quien acompañaban el presidente del Parlamento y el conselleiro de Presidencia. También era abundante la presencia de concejales del BNG y clamorosa la ausencia de cualquier representante del PSOE. En medio de la polémica sobre la salud de Fraga, los organizadores diseñaron un largo recorrido a pie, que el presidente cubrió a buen paso. Lo que no habían previsto era la presencia de un pequeño grupo de trabajadores de GEA que protestaron de manera ruidosa.
J.F.