El petrolero griego«Strofades», cargado con 30.000 toneladas de fuel, se quedó sin máquina a tan solo media milla del dique de abrigo del puerto de A Coruña.
Tras la transferencia, Repsol se quedó con el 58,23 por ciento del capital social de YPF, mientras que la participación de Petersen, controlada por la familia argentina Eskenazi, aumentó al 25,46 por ciento.
Analizará con las principales españolas y las patronales CEOE y Anfac las reformas previstas, entre las que destaca un plan para hacer aflorar la economía sumergida.
La Bolsa ha sufrido la mayor caída desde el pasado 21 de febrero, arrastrada por la banca y el miedo de los mercados a que se agrave la situación nuclear en Japón.
Esta oferta se enmarca en la estrategia definida por la petrolera española de desinvertir parcialmente en YPF para reequilibrar su portafolio de activos.