Varios espectadores de la grada visitante del estadio de Gran Canaria fueron amenazados e insultados durante el partido; después, dos de ellos denunciaron un ataque por parte de ultras
Sergio García y Rocío Rodríguez fueron los primeros en llega a una meta en Balaídos que cruzaron decenas de niños desde los tres años en una jornada de fiesta celtista y con el himno del centenario omnipresente