sus cobros por las costas de juicios que ganaba ascendían a cientos de miles de euros, pese a que el abogado del Deportivo percibía una iguala de 6.000 euros mensuales
Tras llegar a las 9 a Abegondo, Víctor dirigió al equipo, se reunió con la cúpula deportiva, vio vídeos, comió en su despacho, volvió a entrenar y abandonó el recinto por la noche