Este propulsor permite al submarinista alcanzar una velocidad de 5 kilómetros por hora a una profundidad de 30 metros, por lo que pasa desapercibido ante los prismáticos de los vigilantes
Augas de Galicia destinó 43.316 euros a los trabajos y reactivó una infraestructura en la que la Xunta invirtió en su día más de 2,26 millones de euros