Jacobo y sus amigos se montaron en su furgoneta y se fueron a Valencia a ayudar, sin saber que entablarían un bonito vínculo con Pilarín y Antonio, afectados por la riadas
Falsificó la identidad de su víctima para cobrar seguros y créditos; la asfixió y posteriormente orquestó un crimen sexual al rociar el cadáver con esperma