Genio y figura. Franco Battiato llega a Vigo tras tener que aplazar el recital por una mala caída que lo obligó a suspender temporalmente su gira mientras se recuperaba de una fractura en el fémur, lesión compleja una vez cumplidos los setenta. Pero totalmente recuperado, según afirma, brinda la oportunidad de disfrutar de un clásico en vida. es uno de esos infrecuentes casos en los que la persona supera sus méritos artísticos para convertirse en un icono. queda mucho por descubrir de este artista insondable al que la edad está sentando especialmente bien
Fernando Molezún