Con la implantación del SII el 1 de julio, deberán enviar todas las facturas al fisco antes de ocho días, lo que genera una carga de trabajo administrativo difícil de asumir para algunas compañías
La sobreoferta de aplicaciones y las reticencias de los usuarios sobre la seguridad ralentizan la expansión de un medio de pago que los expertos tienen claro que se generalizará en pocos años