06 ago 2020
«No sé nadar, ni andar en bici ni conducir»
Lo fue dejando y ... nunca se puso en serio. El miedo, la pereza y no necesitarlo de verdad llevaron a Javier Peña a convertirse en una rara avis entre sus amigos. Aunque en el pasado le pudo generar algún complejo, ahora se ríe de ello