La opinión del amplio colectivo gallego en Cataluña se divide entre los mayores, contrarios a la independencia, y sus hijos, castigados por la crisis y más indecisos
El sector económico catalán ve con inquietud la carrera soberanista y reclama amplitud de miras, pero no renuncia a que se mejore sustancialmente la financiación
El apoyo a una eventual consulta sobre la independencia se ha filtrado ya a todos los sectores sociales más allá de su posición favorable o no a seguir en España