La presión de Israel obliga al organismo a modificar uno de los símbolos más famosos del planeta La cruz roja, uno de los logotipos más reconocidos en todo el planeta, está a punto de cambiar radicalmente de aspecto. Será en noviembre, en el marco de la conferencia internacional que se celebrará en Ginebra, cuando la Cruz Roja adopte un rombo (o diamante según la terminología anglosajona) como símbolo principal. La medida responde a un delicado equilibrio de intereses religiosos, políticos y económicos que tiene a todo el mundo nervioso por los pasillos de la sede de la organización en Ginebra.
JORGE CASANOVA Enviado especial