La Guardia Civil utiliza coches rotulados para controlar los excesos de velocidad en las carreteras gallegas. «Cualquier coche patrulla puede ser un radar», indican desde la Agrupación de Tráfico
Una de cada dos denuncias impuestas en una semana de controles especiales del estado de los vehículos fueron por no tener la ITV en regla. Además del riesgo que supone un coche sin revisar, circular sin haber pasado la inspección obligatoria o sin reparar los defectos detectados es motivo de multa: de 200 a 500 euros.
La Fiscalía mantiene los criterios planteados en la demanda presentada contra la concesionaria de la AP-9 por cobrar la tarifa íntegra pese a las obras