La entrada en vigor del Estatuto coincidirá con la tradicional quema de la fachada de la catedral Las torres de la catedral seguirán arañando las estrellas, el Obradoiro olerá a pólvora y en la Alameda sonará la música de las atracciones, como siempre ha sido. Todo parecerá igual, pero la ciudad no será la misma. A las doce de esta noche entrará en vigor el Estatuto de Capitalidade, y Compostela obtendrá por ley el rango de capital de Galicia. El momento coincidirá con la quema de la fachada gótica, el punto y final a unos fuegos que poco a poco ceden terreno a la tecnología. El espectáculo hará mención al Camino, al Apóstol y a la nueva condición de la ciudad. Es la noche de Santiago y sobran motivos para celebrarlo.
JUAN CAPEÁNS