13 nov 2001
Un muerto muy querido
Más de dos mil estudiantes asistieron ayer al «entierro» de la universidad pública en Bonaval Cosa seria. Más de dos mil estudiantes lloraron en Bonaval por la universidad pública. Plañideras, coronas, esquelas cirios y lamentos. Un entierro en toda regla en un marco incomparable que dejó la estampa más bella de cuantas han generado las movilizaciones compostelanas. Mucho sentido irónico y pacífico. Reproches, los justos. Se despedía a una institución muy querida. Era una buena persona, que se dice en estos casos. Los jóvenes abrieron una puerta a la esperanza. Cristo resucitó a los tres días.