La experta en la ley de segunda oportunidad sostiene que el punto débil de la ley es que las deudas con Hacienda o la Seguridad Social no se eliminan nunca
Amancio Ortega abrió el melón y desde entonces las cúpulas de las principales sociedades han vivido un intenso e inédito proceso de renovación, cuyo goteo no ha concluido todavía