En tan solo tres comunidades del norte peninsular, entre ellas Galicia, es voluntario. La comunidad carece de un registro fiable de cánidos vacunados. Los veterinarios avisan de la complicada respuesta que conllevaría un caso confirmado de rabia
Además de quemar ropa junto al cabo Fisterra, los caminantes, cada vez más, repiten costumbres extendidas, de dudosa tradición, que afean y entorpecen el Camino
Pero no se escapan, salen. Los directores de los centros subrayan que si el usuario no está incapacitado «siempre se respeta el principio de autonomía». «La decisión la tienen ellos», insisten
Más de 200 albergues gallegos del Camino Francés, del Norte y Portugués, equipados con contenedores amarillos y azules, reparten bolsas reutilizables entre los caminantes para favorecer el reciclaje. ¿La meta? Llenar el Camino de experiencias y liberarlo de basura