José Antonio Monago asume que la línea de alta velocidad no es factible y tan solo aspira a que se mejore la red convencional para reducir los tiempos con Madrid.
El camposanto se llenó ayer de expertos en seguridad, guardias civiles y funcionarios del Concello de Miño que evalúan la seguridad y la organización del entierro. El féretro ya ha partido de Madrid.