NO SON CHIRINGUITOS, pero están situados tan estratégicamente que con solo dar un paso estás en la arena. Con la comodidad, eso sí, del restaurante de toda la vida y el sabor único de unos platos para chuparse los dedos antes o después del chapuzón
Abuelita dime tú... Son jóvenes y tienen nietos que, a simple vista, parecen sus hijos. Llenas de energía, aseguran que la realidad que les tocó vivir fue la de una maternidad tempranísima que, por esas cosas del destino, se multiplicó cuando sus hijos repitieron experiencia
MADRES CON TODO EL MÉRITO Estela se quedó embarazada tras ocho procesos de inseminación, Pilar volvió a ser madre a los 53 tras perder una hija, a otra Pilar el embarazo le llegó después de la adopción; y Zoila se multiplicó por tres por sus trillizas. Ellas se merecen la medalla al valor de pelear por la vida