Los cigarrillos vuelcan al agua varios tipos de metales, algunos altamente tóxicos, como el cadmio. Cada año se tiran al medio ambiente 5 billones de estos restos letales, muchos de los cuales acaban en el mar
08 jul 2016 . Actualizado a las 18:25 h.En el océano no solo hay agua. También hay arsénico. Así lo asegura un estudio realizado por el Centro de Investigación en Biotecnología Marina del Golfo Pérsico. El documento, perteneciente a la Universidad de Ciencias Médicas de Busher, en Irán, señala las colillas como una perjudicial fuente de metales, que podrían llegar a entrar en la cadena alimenticia de los peces.
«La liberación de metales a partir de colillas de cigarrillos esparcidas en el medio marino puede aumentar el potencial de daño agudo con respecto a las especies locales» declaran los científicos, explicando que el derrame de estos minerales se produce a través de un proceso de lixiviación. La presencia de algunos de los mortíferos elementos depende de factores como el crecimiento de la hoja del tabaco o los herbicidas que se apliquen al cultivo, pero otros son añadidos por las propias marcas durante la fabricación de los pitillos.
Un ejemplo lo tenemos en el papel de envoltura, al que se le suele aplicar este tipo de sustancias para potenciar su brillo. Otras partes, como los filtros, no contienen los metales, pero sí facilitan su conducción hacia el agua con el acetato de celulosa de su interior. Entre los componentes que ayudan a llevar al océano se encuentra el níquel, el hierro, el cobre y el magnesio, además de los ya mencionados cadmio y arsénico.
En la naturaleza, estos minerales son esenciales para la vida. Sin embargo, un aumento artificial de sus cantidades habituales podría resultar nocivo para las especies oceánicas. En algunos casos, los investigadores creen que el resultado sería un incremento de sus niveles de «tolerancia a los metales», pero también advierten que, en muchos otros organismos, la elevada concentración de metales pesados en el agua puede resultar terriblemente dañina.
Las colillas de cigarrillos son la forma más común de basura en el fondo oceánico, y se estima que anualmente se tiran unos 5 billones de unidades al medio ambiente, muchas de las cuales terminan en el mar. Para medir el contenido de metal que producen, los autores de la investigación monitorizaron los niveles de mineral en cigarrillos de nueve lugares distintos, ubicados a lo largo de la costa norte del Golfo Pérsico durante el verano del 2015.