La tensión en la zona de conflicto ha aumentado en las últimas semanas, cuando va a cumplirse año y medio de la firma de los acuerdos que pretendían arreglar pacíficamente la situación
19 jul 2016 . Actualizado a las 13:38 h.Al menos siete soldados ucranianos han muerto en combates sucedidos en las últimas 24 horas en el este de Ucrania. Según informó el portavoz de la Presidencia ucraniana Andréi Lisenko, en su habitual comparecencia ante los medios para dar cuenta de las bajas en el conflicto con los separatistas prorrusos, «otros 14 sufrieron heridas». Según el portavoz, los secesionistas lanzaron numerosos ataques con empleo de morteros, lanzagranadas y ametralladores pesadas en numerosos sectores de la línea de separación de fuerzas en las regiones de Lugansk y Donetsk.
La tensión en el este de Ucrania ha aumentado de manera considerable en las últimas semanas, cuando va a cumplirse un año y medio de la firma de los Acuerdos de Minsk mediante los que se pretendía lograr el arreglo pacífico del conflicto. No obstante, Kiev y los separatistas han sido incapaces de mantener el alto el fuego pese a las numerosas treguas declaradas.
Rusia y los rebeldes insisten en que los Acuerdos obligan a Ucrania a negociar con representantes locales de los territorios sublevados. Desde Kiev, sin embargo, se niegan a reconocer la legitimidad de las autoridades sublevadas para negociar la parte política del Acuerdo. Insisten en que su llegada al poder se produjo «con ayuda de la agresión rusa» y han dejado claro que sólo hablarán con diputados locales que salgan de unas elecciones celebradas de acuerdo a las leyes ucranianas y supervisadas por la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).
En este contexto, Kiev exige a Moscú que retire a sus soldados del este de Ucrania y entregue a los militares ucranianos el control de toda la frontera entre ambos países, pese a que Rusia insiste en que no tiene tropas en Ucrania.
Según los últimos datos de la ONU, cerca de 10.000 personas, entre combatientes y civiles, han muerto en el este de Ucrania desde el estallido del conflicto armado, en abril de 2014.