Venezuela pone a sus generales a vigilar los productos de la cesta de la compra
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El Gobierno de Maduro pretende mejorar el crítico abastecimiento de bienes básicos
25 ago 2016 . Actualizado a las 08:46 h.La creciente militarización de Venezuela dio el miércoles una nueva vuelta de tuerca, cuando el ministro de Defensa, el general Vladimir Padrino López, anunció que dieciocho de sus colegas vigilarán los principales productos de la cesta básica de la compra, a razón de un general por producto, con el fin de mejorar el crítico abastecimiento de bienes básicos en el país que también cerrará este año, según se estima, con una inflación superior a 700 %.
Desde el 11 de julio, cuando el presidente Nicolás Maduro dio todo el poder sobre la economía a Padrino López, los militares de alto rango han pasado a controlar los puertos, y por ende las importaciones; y los mercados municipales, que solían vender, a precios de estraperlo, los productos que escasean, como harina de maíz, papel de baño, leche en polvo, azúcar y café, entre otros.
La misión de los militares a cargo de los productos prioritarios será la de «mostrar un mapa de la comercialización y distribución de ese producto (?) buscamos gobernar realmente los 18 productos prioritarios tanto de farmacia como de consumo (?) en el vértice de precio y rendimiento he ordenado un general por cada rubro alimenticio», indicó Padrino;. Así, habrá un general para el arroz, un general para el maíz, un general para los frijoles negros, y otro para los restantes 15 productos que el Gobierno cree prioritarios, incluyendo el trigo y la yuca.
Más allá de la sorna con que fue recibido el anuncio -«Vamos a tener un general lenteja. Gral. plátano. Gral. pimentón. Gral mango», escribió un usurario en Twitter-, el anuncio de Padrino generó preocupación entre los empresarios, que ya han sido sometidos a toda clase de controles y de expropiaciones, que son, según señalan, las culpables del actual desabastecimiento. El Estado controla sectores de la economía, como el café y el azúcar, que brillan por su ausencia en los estantes de las tiendas. La analista de la ONG Control Ciudadano, Rocío San Miguel, indicó que detrás de estos controles lo que subsiste es una mafia que hace dinero con los productos.