El PNV gana, pero necesitaría al PSE o al PP para asegurarse el Gobierno

Los socialistas vascos perderían la mitad de sus escaños, según la encuesta del CIS

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madrid / la voz

El PNV ganaría claramente las elecciones vascas, con los mismos escaños o incluso uno más que hace cuatro años, pero necesitaría el apoyo del PSE, su socio tradicional, o del PP para que Iñigo Urkullu se asegurara repetir como lendakari. Según la encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas conocida ayer, los nacionalistas vascos obtendrían 27-28 representantes en el Parlamento de Vitoria, muy por delante de EH Bildu (16) y Elkarrekin Podemos (15-16), que se disputarían la segunda plaza. Los socialistas sufrirían un descalabro sin precedentes, al retener solo ocho asientos en el Parlamento de Vitoria, la mitad de los que tienen. EL PP perdería dos y se quedaría con ocho.

Las elecciones del 25S tendrán también una lectura nacional, ya que el PNV podría ser clave para desbloquear la situación, pues su apoyo dejaría a Mariano Rajoy a solo un voto de la mayoría absoluta. Sin embargo, de acuerdo con el CIS, Urkullu no precisaría necesariamente del respaldo de los populares, ya que le bastaría con el del PSE para superar una hipotética alianza de izquierdas de EH Bildu y Podemos. Los nacionalistas son partidarios de reeditar el pacto que mantienen con los socialistas en las instituciones vascas desde las elecciones forales y municipales del 2015. Esto haría que no le hiciera falta el cambio de cromos con el PP, es decir, apoyo en Vitoria a cambio de respaldo en Madrid a Rajoy. En todo caso, el PNV ha insistido en que, sea cual sea el resultado el 25S, mantendrá su no al líder de los populares. 

No hay voto negativo

El sistema de elección del lendakari es diferente del que se sigue en la investidura del presidente del Gobierno, con la ventaja de que impide un bloqueo como el que se da desde hace ocho meses a escala nacional. Se pueden presentar varios candidatos que defiendan sus programas. En la primera votación se exige mayoría absoluta, pero, en la segunda, el aspirante más votado es nombrado lendakari, ya que los diputados no pueden votar no, solo a favor o abstención. Si se cumplen los pronósticos del CIS, a Urkullu le son suficientes los ocho escaños del PSOE, o del PP, para ser elegido. Incluso podría ser investido con sus 27-28 escaños si EH Bildu y Podemos no cerraran una alianza. Ya en el 2012, el líder del PNV fue lendakari con los votos únicamente de su propio partido. El sondeo prevé una victoria avasalladora de los partidos favorables al derecho a decidir (PNV, EH Bildu y Podemos), aunque con importantes discrepancias en cómo implementarlo, sobre los constitucionalistas, que se quedarían con solo 16 escaños. En todo caso, al inicio de la campaña electoral aún hay un 33,4 % de personas que aseguran no tener decidido su voto. Un 12 % duda entre el PNV y Podemos y otro 11,2 %, entre EH Bildu y la lista que encabeza Pilar Zabala.

Iñigo Urkullu (PNV)

El candidato más valorado saca réditos de la moderación

Urkullu sería el gran triunfador si acierta el CIS. Mantendría su hegemonía pese a la irrupción de Podemos, que ganó al PNV en votos en las dos últimas elecciones generales. Esto vuelve a mostrar que los vascos votan de una forma en clave nacional y de otra en la autonómica. Urkullu, que es el candidato más valorado, se beneficia de la situación de inestabilidad nacional, saca réditos a la moderación de su discurso y hace valer la recuperación económica en el País Vasco.

Maddalen Iriarte (Bildu)

Más discurso social con Otegi presente pese a la inhabilitación

EH Bildu perdería cinco escaños y lucharía por la segunda plaza con su gran competidor, Podemos. La encuesta del CIS se hizo antes de que el Tribunal Constitucional ratificara que Arnaldo Otegi no podía ser candidato por su inhabilitación, aunque estará muy presente en la campaña. Su nueva cabeza de cartel, Maddalen Iriarte, es una desconocida para los vascos. EH Bildu va a incidir en el discurso social, por encima del soberanista, para contrarrestar a Podemos.

Pilar Zabala (Podemos)

Una irrupción que no cumple las altas expectativas

Las expectativas de Podemos -que concurre a las elecciones en coalición con Ezker Anitza-IU y Equo- son mucho más elevadas que los resultados que le otorga el CIS. El 26J superó al PNV por 47.500 sufragios y logró el 29 % de los votos. La encuesta le da ahora en las autonómicas la mitad de porcentaje que a los nacionalistas. Casi el 60 % de los vascos no conocen a su candidata, Pilar Zabala, lo que supone una desventaja importante.

Idoia Mendia (PSE)

Hundimiento con la opción de ser la muleta de Urkullu

El PSE se ha ido hundiendo desde que Patxi López gobernara, entre el 2009 y el 2012, con 25 escaños gracias al apoyo del PP cuando ETA seguía activa. A pesar de la debacle, podría mantener influencia si sus votos fueran necesarios para que Urkullu repitiera en Ajuria Enea. Podemos le quita votos por la izquierda, sobre todo entre los electores más jóvenes, lo que puede convertir al PSE en la cuarta fuerza, igualada en escaños con el PP.

Alfonso Alonso (PP)

Mal resultado para un PP que puede ser irrelevante

Pese a situar como cabeza de cartel al exministro Alfonso Alonso, un político de larga trayectoria y muy conocido en el País Vasco, el PP perdería dos escaños con respecto al 2012, cuando el candidato era Antonio Basagoiti. Un mal resultado que además convertiría a los populares en prescindibles si Urkullu reeditara su pacto con los socialistas, aunque también podría optar por cambiar de socio y elegir al PP. Alonso se presenta como la única opción del constitucionalismo.

 

 

 

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